Cómo estar a la altura de Corea

No cabe duda de que actualmente Corea domina los e-Sports. Las distintas regiones luchan por encontrar una fórmula que acabe con el reinado coreano pero lejos están de conseguirlo. La mayoría de equipos creen que la solución está en el dinero que les brinda la oportunidad de contratar jugadores coreanos, pero la nacionalidad del jugador dista de ser la respuesta.

Alguien que lo tiene claro es Romain Bigeard, mánager de Unicorns Of Love, el cual hace un tiempo realizó una entrevista dejando clara su postura respecto a apostar por el talento continental, y hasta la fecha, les ha dado grandes resultados. Por otro lado tenemos el caso de Origen que, tras decidir apostar por dos jugadores coreanos, se encuentra en la peor de las situaciones posibles en la EU LCS en parte por la dificultad de comunicación en el equipo.

No obstante, hay muchas cosas que dejan por detrás a las distintas regiones. Corea disfruta de muchas ventajas tales como la disciplina, las instalaciones y el uso de servidores propios. Muchos de nosotros pagaríamos por poder acceder a servidores que ofrezcan pings que no superen la cifra de 10 ms, libres de trollsafks (aunque nunca nos podremos librar de los flammers) y con una importante cantidad de
empresas dispuestas a invertir en crear un ambiente óptimo para su equipo.

 

En este último aspecto, ha habido una tendencia al cambio. La revolución de los e-Sports y su gran auge es una realidad. Cada vez más empresas, grandes equipos deportivos y personas de gran influencia económica están decidiendo adentrarse en este mundo y apostar por él. Aunque también hay otras que se ven obligadas a bajarse del barco por no saber poner límites a su ambición, son claros ejemplos la plataforma de streaming Azubu y la cadena televisiva KOO, ambos repercutiendo a dos de los mejores equipos de la LCK en menor o mayor medida.

 

Pero al jugador aficionado lo único que le interesa es el espectáculo y la competición y eso las grandes organizaciones lo saben. Cuantas más competiciones, mejor; pero son los equipos los que ponen el sentido común y fijan objetivos que no son otros que ganar sus respectivos splits para poder enfrentarse a los mejores en los worlds que se celebran en octubre. Obviamente, cuando hablamos de los mejores, no nos referimos a otros que no sean los equipos de la LCK, formados íntegramente por coreanos, sin problemas de comunicación, aunque a veces sí de compenetración; con instalaciones que les permiten mejor preparación; con ganas de formar una familia más que de formar un equipo (véase el gran ejemplo de ROX Tigers de 2016); y con una mentalidad capaz de separar diversión de trabajo en menos de lo que dura la fase de picks and bans (‘son robots, están mecanizados’- Ibai, Worlds 2016).

                               All Star Barcelona, 2016.                                                                                     IEM Katowice, 2017. Fuente: gamekit.com

 

Porque, ahora que ya tenemos las empresas que inviertan en nuestras regiones – regiones que han quedado rezagadas durante los últimos años –, el camino parece que empieza a allanarse, pero está muy lejos
de ser corto. Se debe aprender a confiar en los talentos nacionales y construir equipos que no solo sepan responder sino actuar y adecuarse. Los rivales son fuertes, pero son los grandes retos los que crean al ganador.

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